Debe ser lindo bailar hasta perder la noción de uno mismo, pienso en "Los paranoicos" y en el personaje de Hendler bailando sacadísimo. Bailar como si nadie te estuviera viendo. Bailar sin importarte si caés en el pulso correcto o no. Bailar para sacarse de encima la costra de pesadez que uno acumula todos los días. Bailar para ejercitar el núcleo de alma que mueve todas las otras cosas de uno. Bailar fuera de quicio, llevado por la música como un surfista caído con el que juega caprichosamente una ola. Bailar y sacarse el traje de civilidad que uno se pone para convivir en sociedad. Ser espontáneo y vibrante como un animal. Sacarse, salirse de uno, ebullir, ser un volcán en erupción. Bailar así me gustaría.










































Una amiga me dijo, una vez, que el miedo es como una mesa. O te escondés abajo y te perdés las cosas buenas o te parás arriba y ves todo mejor...
Esa amiga me cambió la vida!