miércoles, 26 de noviembre de 2008

Dolor

Escribir con dolor de muelas lleva exclusivamente a tocar ese tema. Y hablar del dolor puede ser aburrido. Nadie quiere saber cuánto duele algo, ya bastante tiene uno cuando le toca sentirlo.

Describir el dolor puede ser una caída libre por una barranca sin fondo. Es bueno estar atento a eso y en lo posible evitarlo, o en todo caso reservárselo para uno.

4 comentarios:

carmela dijo...

Lo peor es cuando uno se entusiasma con el dolor (no el físico) y se enreda con eso.

Eso vendría a ser el masoquismo (a mi me pasa).


tomate un ibuprofeno 600.

7mo Sábado dijo...

Entusiarmarse con el dolor, qué raro suena eso no? Parece una contradicción, un oxímoron.

carmela dijo...

No, ¡es masoquismo!
jaja.

Patto dijo...

Uno no podría no reservarse el dolor. Por más que hable y hable y teorice respecto al dolor, sus causas, límites y concecuencias.

El dolor sigue siendo propio, único e intransferible a través de la palabra.

Como el amor.