martes, 28 de octubre de 2008

Escribir

El papel como espejo de la realidad interna de uno.
Uno pule esa superficie refractaria para que la imagen que devuelva sea lo más nítida posible, para que haya claridad en ese reflejo.
Escribir es pulir el espejo en el que uno se vuelca.

Abasto, Buenos Aires, photo by me

1 comentario:

Patto dijo...

¡Me gustó esa definición!

Afortunadamente nunca logramos un espejo perfecto, y las "imperfecciones" son la firma de cada uno.